Gabriela Salazar
Mi tía abuela ha partido a la presencia del Señor. Fue una mujer especial, llena de amor y humildad, cuya vida dejó una huella profunda en nuestros corazones.
Compartimos recuerdos inolvidables: le gustaba caminar a la tienda cercana, cuidar sus plantas y pasar tiempo afuera en su mecedora, disfrutando una taza de café.
La última vez que estuvo en mi casa la consentimos con cariño, y me prometió su receta de tortillas de azúcar, que tanto me gustan.
Te extrañaremos profundamente, tía. Siempre vivirás en nuestros corazones 🕊️🤍

